No adoraréis falsos ídolos
Yo más que nadie debería predicar con el ejemplo. Y eso es lo que voy a hacer, pero no siempre ha sido así. La carne es débil y, en mi caso, también es fofa. Yo tenía un ídolo. Sí, hermanos, Yo tenía un Ídolo, y no me refiero a Mel Gibson. Yo tenía un ídolo, y lo tenía hasta hace poco. Hasta hace un rato, de hecho. El ídolo en cuestión se hacía llamar Aarón Guzmán, y era predicador. Un buen predicador. Todo un ejemplo de sabiduría y profesionalidad. Un dechado de retórica y pragmática.
Pues bien. Acaba de serme revelada la Verdad: el padre Aarón Guzmán es falso. Como lo leéis. Aarón Guzmán es más falso que un euro brasileño, que de mano en mano va y ninguno se lo queda. Aarón Guzmán ha sido enviado por Satanás para anunciar –cual Ángel de la Anunciación– un programa de televisión. El mismo que decía combatir.
Se hace llamar Aarón Guzmán. Aarón, como el hermano de Moisés. Aarón, el del becerro de oro. Lo tenía que haber imaginado. De hecho, lo confieso, me resulta muy difícil no admirar la perversa inventiva del Enemigo.
Ay Dios. Los caminos de Lucifer también son inextricables.
A partir de ahora no volveré a adorar falsos ídolos. Sólo me adoraré a mí mismo.
In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

2 comentarios:
A-Dios le gustan las despedidas. De hecho, siempre está despidiendo a alguien. Y tú te pasas, yo qué sé, ochenta años aquí, sufriendo por él, y al final te manda fuera de este mundo de una patada.
Dios es Alfalfa y Omega-3, por eso sólo los caballos y las personas con colesterol creen en él.
Adorar es un concepto que el pollo asado y a-doradito conoce bien: es el pollo nuestro de cada domingo.
Y respecto a Aarón, pues eso, que le den ron.
Palabra de tu diosa.
Te perdono porque no sabes lo que dices.
Y porque eres la segunda persona que me introduce un comentario.
Ve con Dios.
M.S.
P.D. ¿Haces algo este domingo? Es mi día de descanso.
Publicar un comentario