Mercaderes de Satanás
Los del videoclub querían hacerme pagar una multa. A Mí.
Como no atendían a razones (entre las cuales se encuentra la indiscutible circunstancia de que les he hecho un favor librándolos de esa obra del Maligno, perniciosa, provocadora y pecaminosa, amén de blasfema), he acabado dándoles un billete de cincuenta. Hay que ver cómo se han puesto, y todo porque estaba envuelto en llamas. La próxima vez les quemo todo el videoclub, y sanseacabó.
In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

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