domingo, 29 de julio de 2007

La Radio

También podría destruirla, es cierto, pero no quiero inmiscuirme en la excelentísima labor que están desempeñando (de momento) mis valientes soldados de la Conferencia Episcopal. ¿Os he dicho que mis caminos son inextricables?

inextricable.
(Del lat. inextricabilis).
1. adj. Que no se puede desenredar; muy intrincado y confuso.

Real Academia Española © Todos los derechos reservados

In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.



P.D. Seguramente pensáis que estoy loco. Lo sé. Si no lo supiera, no desvelaría mis planes así como así. Bueno, os podéis reír. Quien ríe El Último (será El Primero), ríe mejor.

P.P.D. Un anticipo: JUAS JUAS JUAS JUAS JUAS JUAS JUAS JUAS JUAS JUAS.

miércoles, 25 de julio de 2007

Que quede claro

No me gusta La Internet. Es obra del Maligno.

Si me he introducido aquí ha sido con afán beligerante: como el soldado que penetra en tropas enemigas para dinamitarlas por dentro. Como un caballo de Troya, y de Atila, dos en uno y tiro porque me toca.

No será tarea fácil, y puede que perezca en el intento. Pero, en tal caso, resucitaré al tercer día y proseguiré mi labor destructiva. Dale que dale y erre que erre, un dos, un dos. Y cuando haya eliminado La Internet, destruiré La Televisión. Tiempo al tiempo.

In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.

jueves, 19 de julio de 2007

A propósito de Buda

Una cosa hay que reconocerle al budismo: el asunto ese del karma y las reencarnaciones. Aunque como religión sea un fraude, en ese aspecto concreto han dado en el clavo. Si no, ¿cómo se explica que Yo Mismo sea hijo del Altísimo?

Durante un tiempo pensé que me podía haber concebido el Espíritu Santo, pero seamos sinceros: aceptar la virginidad de mi madre equivaldría a reconocer la divinidad de mis once hermanos (el drogadicto, los dos homosexuales y las cuatro rameras incluidos). Además, me parezco demasiado a Ginés el cartero (†). Así que debo de ser una reencarnación.

Un avutarda o como demonios se llame.

(†) Requiescat in pace.

miércoles, 18 de julio de 2007

A mi imagen y semejanza

Hoy he visto a Buda. No el que se parece a Keanu Reeves, no, no, ese no, sino el otro, el gordo con pinta de Jesús Gil y Gil. Por un momento he sentido miedo. Sí, he sentido miedo (me cuesta desprenderme de este vestigio de humanidad, lo confieso): un miedo atávico y antediluviano. Un miedo primordial, antiguo como el tiempo. Pero enseguida se me ha pasado. Eso ha sido al comprender que el tal Buda no era sino mi reflejo en el espejo del baño.

He respirado tranquilo. Pero por poco tiempo.

Porque enseguida me he vuelto a asustar. Sí, sí, me he vuelto a asustar. ¿Por qué? Porque no puedo parecerme a un dios pagano.

No, no puedo. No puedo. No puedo.

No puedo parecerme a nadie que no sea el Dios Único, Grande y Verdadero.

Mañana empiezo la dieta.

viernes, 13 de julio de 2007

En el principio fue el Verbo

Y el Verbo se hizo Bitácora.

 
eXTReMe Tracker